Viajeros con cama

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martes, 1 de enero de 2013

Mujer I y II


Mujer I

¿Ser mujer?
Un rostro entre las piernas.
Un rostro
con vello púbico.

Cierra los ojos: verás
las mismas estrellas
que yo veo.

No soy mujer ya.
No fui hombre nunca.
No tengo rostro: soy
así de libre.
Mujer II

Cuando me tocaron
por primera vez, no hubo
ningún choque de galaxias.

Esa noche
creo que el único sonido fue
el de unos libros rasgándose.

Luego,
las manos ya no tenían nombre.
Los cuentos ya no prometían finales.
Noche tras noche.
 


dibujo: diana 

domingo, 18 de noviembre de 2012

Manos



Mi mejor amiga se me fue, hace poco. Hace, exactamente, un par de semanas; hace tanto tiempo como tiempo llevo yo extrañando mucho su andar cansino, sus refranes conocidos, su preciada compañía de abuela.
Sin embargo, por alguna razón peculiar, de entre todas esas cosas echo más de menos sus manos. Tenía unas manos viejas y perfectas, torpes para los puzzles y hábiles para la calceta, que yo no podía parar de fotografiar y acariciar. Ella nunca me creía, qué boba, cuando le decía lo mucho que me gustaban. Todo lo podía expresar cuando la cogía las manos.
Ahora, toda esa expresividad se ha ido con ella y no hay nadie ya con quien pueda reactivarla. No es una idea que me atormente, pero ahí está. Puedo probar a vencer ese pudor que sólo con ella vencía, hacer una carantoña a otra persona, decir un te quiero… puedo intentarlo. Podría por ejemplo intentar suplir esas manos con las de algún hombre que me regale un rato de sexo, y al que pueda, sin tener que dar explicaciones trascendentales, tomarle de las manos y acariciárselas un rato a modo de preliminares. Podría también tratar de encontrar las palabras que suplan lo que viene a decir todo ese tacto, hacer que la expresión salga de otra forma, de mí, de una forma nueva y materializada que no necesite nunca jamás la gesticulación animal... Podría hacer todo eso, sí, pero supongo que fracasaría.
Ella era una salida a toda la expresividad que guardo dentro y ahora sólo me quedan las palabras, si puedo.